Aunque mi fin de semana empezó el viernes con una plancha, cuando Kate me dijo que no podían ir a Tanjore (lugar a donde habíamos estado planeando en ir el finde), al final ha resultado que no ha ido tan mal...
El sábado por la tarde, nada mas comer, pusimos rumbo a una aldea del "extrarradio" de Aruppukkottai, una ciudad pequeña a 15km de aquí, para visitar a una mujer que usa leña para cocinar, que es el “perfil” que buscan para las futuras usuarias del briquette de carbón (http://www.d-impact.org/blog/ ). La cosa fue que mientras veíamos como cocinaba la mujer, teníamos alrededor a TODA la aldea: mujeres, niños, hombres, vacas, cabras... todo el mundo alrededo
r, que por allí no creo que hayan pasado muchas occidentales blanquitas como Kate y yo... Fue muy interesante estar en esa casa, viendo a la mujer cocinar, como las vecinas ayudaban, la hospitalidad de la gente... En momentos como este, me alegro mucho de haber venido aquí, puedo hacer cosas que de otra manera no podría haber hecho/visto...
Al volver, estuve leyendo en mi terraza, picando unos mixers (aperitivo mezcla de diversas guarrerias riquísimo y especiado...como todo aquí). Qué gusto, qué bonitas las puestas de sol aquí y qué paz, de verdad que mi terraza es una suerte enorme, y la aprovecho al máximo...
Ayer domingo, tras un poco de vagueo, puse rumbo al centro de biodiesel, porque hoy tenemos visita de otra ONG que esperemos colabore con ODAM, y había que limpiar... Fue mi primer trayecto “largo” en la bici, unos 8 km bajo un
sol de justicia, con una bici que pesa como un muerto... pero aun así, ya conocéis mi afición por la bici, así que yo, feliz. Me cruce con cabras, camiones desbordados de cocos, buses a toda velocidad... Cuando llegue al centro de biodiesel, casi se me cae el alma a los pies de lo sucio que estaba... pero nos pusimos activos, nos llenamos de mierda pero quedó (medio) decente... Fue curioso ver cómo Elango (mi jefe aquí en ODAM) flipando con que nosotros limpiásemos, y ayudando en las cosas que no eran “sucias”... Aquí, por mucho que la gente quiera eliminar el sistema de castas, hay cosas que no cambian. Y el concepto de limpio/sucio, y de quién limpia y quién no, esta muy diferenciado... Y de verdad creo que debería cambiar, porque lleva a que todo este suicísimo, a que todo se estropee antes de tiempo y a que muchos sitios den la impresión de abandonados... Pero eso daría para tod
o un post, y no es el lugar ni el momento.
Así que a la vuelta, achicharrada por el sol, la crema no hizo su efecto y me quemé los brazos y los pies (tengo la marca de las chanclas!), me di un homenaje con una coca cola fría (que aquí no se encuentra en todas partes, y, por alguna razón misteriosa, cuesta casi el doble que el resto de los refrescos...). Después, Jaya había hecho un riquísimo pollo y un intento de “mango lassi” que, aunque corto de yogur, estaba delicioso. Dios bendiga los mangos!

Por la tarde, de nuevo con la bici, me fui a dar un paseo y leer al ashram de Sri Ramana Maharashi, un “santo” que nació aquí en Tiruchuli y es muy importante (http://www.sriramanamaharshi.org/bhagvan.html) . Es un sitio precioso, con pavos reales y un cervatillo domesticado paseándose entre palmeras y árboles... Al llegar allí, una señora se puso a hablar conmigo, me invito a sentarme y hablar con el guru, Swamiji, un señor que cumple sin duda todo lo que os podéis esperar: alto y delgado, barba larga, vistiendo un lungi y un chal blanco, estaba dando de comer a los pavos reales... Vino él, y otra señora encantadora, y estuvimos hablando de mil cosas durante dos horas... He quedado en que en unos días empezaré con ellos una especie de curso para aprender técnicas de meditación, respiración y yoga...eso si, a las 6 de la mañana, que estas cosas se hacen pronto! Ya os contare que tal, pero tras hablar con ellos, volví contenta y tranquila, feliz de estar aquí...
















































