Tras varios días con mi tripa manifestándose (no se muy bien contra que), parece que hoy he amanecido mejor. Y para celebrarlo, me he zampado tres appam, unas crepes riquísimas regordetas por el centro, que se empapan en leche de coco y se acompañan de trozos de plátano...afortunadamente, parece que han caído bien a mi estomago que llevaba 3 días con una dieta basada en arroz, yogur y alguna verdurilla. Ayer por la noche estaba bastante mal, y Jaya se desesperaba porque no había querido ir al medico, y en un chapurreo mezcla de tamil e ingles, básicamente me dijo que si hoy seguía mal, me iba a llevar al medico de los pelos... Pero no ha hecho falta!! Aunque mientras, me he tenido que tomar varios “rem
edios caseros” de Jaya, como una especie de coca cola extra dulce llamada Bovento con limón, o unos polvos de glucosa que no se por que ha decidido que son buenos... cualquiera le dice que no! Ahora parece contenta porque ya me puede dar de comer variado, y puede volver a presionarme porque no he comido suficientes toneladas de chapattis o arroz....
Los dias van pasando, y me voy haciendo a mi rutina aquí. Por las mañanas en la oficina, me dedico a buscar y contactar ONGs españolas que trabajen aquí y que hagan de “enlace” con entidades en España que financien nuestros proyectos...Tarea ardua, pero necesaria, ya que en ODAM hay muchas ideas pero muchas de ellas no pueden llevarse a cabo si no hay dinero para hacerlas! También estoy empezando a plantear un programa de apadrinamiento de las niñas de los dos colegios-residencia que gestiona ODAM, en su momento os contare mas (y os daré la vara para que apadrinéis a una de estas niñas!!!). Aquí se ha hecho mucho, pero hay mucho por hacer, y Jeyaraj, el fundador, y todo ODAM quieren poder acoger a todas las niñas posibles, lo que hace que los coles se estén llenando y haya necesidad de ampliarlos y fondos para financiarlo...
Por las tardes, cojo el autobús para ir a Narikudi, un pueblo a 15 km de aquí. Cada día es una aventura, ya que puede tardar mas o menos, mientras espero, como es mas o menos a la salida del cole de los niños, y en la zona mas transitada del pueblo, hordas de niños me saludan (Hi!!!!!), esperando, claro, que yo haga lo mismo (y lo hago, no vayan a sentido defraudados por la “atracción blanca” del pueblo), a la vez que mujeres, y sobre todo hombres, se me quedan mirando, algunos muy fijamente. Me puedo imaginar que se preguntaran que puñetas hago aquí, y no me extraña. Cuando los mas osados me preguntan, les explico que voy a dar clases a Narikudi, y se quedan mucho mas tranquilos...
El autobús puede estar llen
o a reventar de niños que salen del cole y de todo tipo de gente, o a veces tengo suerte y hay sitio y me puedo sentar. En el autobús rigen ciertas reglas, como que las mujeres se sientan con las mujeres, y los hombres con los hombres. No hay ningún tipo de educación, por lo general, para dejar salir antes de entrar, o, por ejemplo, dejar a personas mayores o madres con niños un asiento... Intento entender (esto ultimo), pero a veces me indigna y se lo ha hago ver!! Los indios tienen una capacidad increíble para colarse en las colas, o mas bien, para no respetarlas en absoluto, que no deja de sorprenderme...
En próximas entregas os contare sobre mis clases, las niñas, los alrededores del cole y como me enseñan karate o danzas indias.
ANA! la próxima vez al médico. y nada de remedios caseros.
ResponderEliminarqué brutica eres. curandote las infecciones de orina con arándanos y las diarreas con cocacola
¿por qué teneís decoración navideña en las paredes?
ResponderEliminarjajaj
ResponderEliminarlleva alli desde navidades!! y cualquiera le dice a Jaya que la quitamos, el otro dia se cayeron unas cosas y hubo que volver a colgarlas! vivimos en una fiesta continua